Pablo Tosal. El repaso en la extensa charla surge inmediato con las sensaciones de un ex jugador: “Yo he tenido mucha suerte en mi carrera, una carrera muy larga pero que tuvo muchísimas satisfacciones, y con la fortuna de haber obtenido logros personales y logros grupales. Todos los objetivos que un profesional quisiera cumplir a mi se me han podido dar, así que era un momento para dejar. Soy un agradecido de la carrera que he tenido”.
- También fue en un momento especial de la liga, cuando los mejores no se habían ido, los extranjeros eran carísimos en dólares, vos fuiste MVP de dos campeones distintos. Esta trayectoria te tiene que dejar más que satisfecho en una carrera con vaivenes porque diste el hándicap de retirarte un tiempo largo.- Si, creo que hubo momento personal de uno donde la cabeza no estaba focalizada en jugar. Preferí no hacerlo. Me parece que es lo mejor, porque esto hay que querer hacerlo, más allá de todas las cosas, hay que estar deseándolo y estar 100% en esto. En ese momento, no quería hacerlo y creo que lo mejor es que cuando uno no siente hacer las cosas es no hacerlas. Después me di cuenta que deseaba seguir jugando y tuve la suerte de volver. Obviamente que Quilmes haya sido el que me dio la oportunidad fue mucho más la motivación y no me arrepiento. Es una carrera muy larga, justamente hoy estaba mirando videos de la época, cuando era juvenil, empecé en el año 84/85, inauguramos la línea de tres puntos, es decir es una carrera bastante prehistórica.
- ¿Por qué mirabas videos de esa época?- Porque me gusta. Me gusta verlo con Juan (NdR: el hijo). A veces me pregunta cosas, si jugaste con este, o con aquel. Obviamente el básquet le interesa muchísimo y le interesa saber lo que hizo su papá y no tengo un archivo muy grande porque nunca fui de guardar cosas pero tengo la suerte de tener algo para mostrar, fotografías y demás y videos que los disfrutamos viendo.
- Una vez me contaste que cuando volviste al básquet no te podías poner las zapatillas de tanto tiempo que anduviste en ojotas.- Y bueno si (se ríe). Fue esa etapa que te comento, creo que hay etapa que uno tienden a no hacer nada y fue una etapa buena. Yo estaba tranquilo con mi cabeza y quería hacer eso y se hizo. Pero fue complicado. No solo ponerse las zapatillas sino volver de nuevo al ruedo, meterse de nuevo en la vorágine que es el básquet. Quizás uno debe hacer a veces un paso al costado para ver si es que uno verdaderamente quiere hacer eso y sentirlo de nuevo. Hay veces que uno pierde un poco el interés, en mi caso es una carrera de 25 años con el básquet, pero ese interés que se pierde lo volvés a agarrar porque es lo que te gusta. Uno empieza a jugar a esto porque le gusta y después lo toma como una profesión pero nunca de ser un deporte que a uno lo apasionó de siempre.
- Hay preguntas que se imponen a esta altura, pero que se deben hacer. Por ejemplo: ¿Qué entrenadores te han marcado, de quienes podrás sacar cosas que te han gustado para trasladarlas a tu nuevo rol de entrenador?- Sacar cosas... de todos. Creo que se pueden sacar cosas buenas y cosas malas, positivas y negativas. Esto es una experiencia. Cómo a veces te toca un maestro bueno o uno malo, uno siempre rescata cosas de todos, para hacer y cosas para no hacer. En mi caso, por suerte, he tenido grandes entrenadores. Uno ha sido el “Patón” Armer. Eduardo fue el primero que creyó en mí como jugador y tomó la iniciativa de empezar a alejarme del aro, en la época que yo pase de Independiente de Neuquén, era juvenil, jugaba de pivote y él empezó a hacerme entender que tenía que jugar en otra posición, tuvo la confianza, me dedicó el tiempo y fue un tipo del que aprendí muchísimo. Con Néstor García tenemos una visión del básquet bastante parecida. Fue un tipo que supo aprovecharme a full en el tiempo que me tuvo y el otro sin dudas es Mario Guzmán. Yo me tengo que sacar el sombrero con Mario porque es una persona maravillosa y un gran entrenador del que aprendí muchísimo, si bien Mario era un poco más chapado a la antigua, tiene también una visión del básquetbol que comparto y me gusta y una manera de ser y de manejarse que también me atrae mucho. Pero si mañana me preguntas como te gustaría ser, ojalá pudiera ser el 5% de lo que fue León Najnudel. Un técnico que siempre tuvo intenciones de llevarme con él y por esas cosas que tiene la liga nunca se pudieron dar pero de la filosofía del juego y la manera de ser ojalá pueda ser el 5% de lo que fue Léon.
- ¿Y Compañeros?. Muchas veces uno aprende de otros jugadores por su forma de entrenar, por su contracción al laburo, por como toman la filosofía del juego.- Si. Han influido muchos jugadores en mi puesto y jugadores que no jugaban en mi puesto. El “Ñato” Oroño fue un tipo del que yo aprendí muchísimas cosas. Obviamente también tiene que ver en el momento de la carrera que te toca. En mi caso fue a los 18 o 19 años y aprendí muchísimo entonces. Después jugadores que me gustaron y que no eran jugadores para esa época, eran jugadores que tranquilamente podrían jugar ahora, o en la mejor época de la Liga cuando ellos ya estaban terminando su carrera como Miguel Cortijo a quien uno trataba de imitar o incorporar cosas de su juego. Después jugadores más contemporáneos y que han participado conmigo en mi puesto: el Gallo Pérez, Julio Ariel Rodríguez. El manejo de Marcelo Richotti también. Jugadores que obviamente me gustaba sacar cosas pero es imposible que las pueda sacar. Me hubiera encantado tener el tiro de Dominé o el tiro de Espil, pero no creo que lo pueda lograr.
- Y el dribling de alguien, ¿no?. Siempre fuiste un jugador que te jactaste de picarla con los codos.- Si, lo sigo haciendo. Yo creo que en ese sentido he sido un jugador que supe jugar sin la pelota. Creo que eso, hoy por hoy, no hay muchos que lo puedan lograr. Hoy los jugadores dependen de tener mucho más el balón en la mano. Yo aproveché el momento y me di cuenta que podía jugar sin el balón, en diferentes situaciones de juego. Empecé a disfrutar de situaciones que no vienen por la obtención de puntos sino por trabajar para el equipo, hacer jugar a tus compañeros y siempre buscando hacer cosas para tratar de estar la mayor cantidad de tiempo en cancha. Si uno es un tirador y no la mete no juega; entonces tratar de sumarle cosas al juego e incorporar ese estilo de cosas es lo más destacable.
- ¿Cómo evaluás al jugador profesional argentino de básquetbol? ¿Esta bien, esta mal, debe mejorar?- Es profesional. No es super profesional. Hoy en esta liga fijate que ya tenés muchos equipos que quedaron eliminados, lo que es post temporada, muy pocos jugadores lo hacen. Muchas veces porque los jugadores no tienen continuidad contractual en los equipos y termina la temporada y la premisa es que los jugadores abandonen muchas veces la ciudad para no generar gastos y al no tener contrato obviamente no seguir. Pero el jugador de por sí obviamente pierde mucho, yo también me daba cuenta de eso en mi época como jugador. En la etapa donde uno deja la competencia y está de abril hasta agosto sin hacer mucho. Si uno se tomará su tiempo de descanso lógico, luego debería seguiría trabajando para que la pretemporada de agosto con el equipo que te toque no sea dura y no empezar tan de cero. Pero profesionales creo que somos. No llegamos al punto del profesionalismo europeo quizás pero no somos tan dejados. Hoy cada vez más son los chicos que fuera de temporada o en la postemporada buscan ayuda en cuanto a laburar y no quedarse parado, ya sea en lograr más masa muscular o perfeccionar lanzamientos, dribling y demás y llegar con una forma física óptima a la pretemoporada.
- ¿Qué es de tu vida ahora y cuáles son los pasos a seguir?- Yo estoy viviendo en Mar del Plata. Por lo pronto he dejado el básquetbol activo y veremos que nos depara el futuro. La idea es dirigir, obviamente, o seguir ligado al básquet. Ver un par de ofertas o proposiciones que hay que todavía no son concretas sino que todavía son una exploración en cuanto a lo que quiero hacer. Pero quiero seguir como entrenador.
- Me han dicho de las posibles ofertas que podes tener como Independiente y Quilmes. ¿Qué hay de cierto?- Están hablando muchas cosas. Si bien yo he hablado con Gastón (Sobich), él está tratando de cerrar esta temporada, de asegurar que tipo de sponsoreo tendrá para la temporada que viene, la idea no es endeudar el club. Hoy tener un club medianamente saneado cuesta muchísimo y endeudarlo por una patriada alocada no esta en la idea de Gastón y es más que entendible. Después hubo una charla bastante formal también con la gente de Quilmes. Del tema de quien podría ser asistente mío o quien me podría acompañar a mí me encantaría un montón de tipos que tengo en carpeta pero la verdad no quisiera dar nombres porque todavía no lo he hablado con ellos y quisiera tener algo concreto para no ilusionar a nadie. Y si la pregunta es si quisiera dirigir a Quilmes la respuesta es más que obvia. Creo que eso esta claro.