Quilmes jugó bien y derrotó a La Unión, por 91 a 82.
»McFadgon anotó 16 puntos en la victoria del tricolor.
Marcelo Solari. Motivo de festejo. Por varias razones. Porque Quilmes le ganó a un rival muy difícil. Porque el “tricolor” lo hizo jugando bien. Y porque además, varios resultados también lo favorecieron (perdieron Estudiantes de Bahía Blanca y Central Entrerriano). Así, en este “paso a paso” de las últimas diez fechas de la temporada regular de la Liga Nacional “A” de Básquetbol, Quilmes festejó con ganas el inapelable 91 a 82 sobre La Unión de Formosa, obtenido ayer en el estadio de Once Unidos.
Fue una convincente actuación y por ende también una convincente victoria, frente a un contrincante que juega bien, que es prolijo y que demostró anoche por qué está entre los primeros de la tabla.
Pero Quilmes se ganó por méritos propios los dos puntos en disputa. Con descollantes tareas individuales de Nicolás Romano (24 puntos y 10 rebotes), determinante en el primer tiempo, y Edward Nelson (28 puntos y 5 rebotes), crucial en el complemento. Pero todos dirigidos por un inspiradísimo Fernando Titarelli. El base jugó, quizás, el mejor partido de su carrera, o en su defecto, uno de los mejores. Metió 10 puntos y entregó 15 asistencias para desplegar un juego contundente y vistoso en los momentos más lucidos del “tricolor”, pero también para abrir un juego que, de a ratos, fue por demás equilibrado.
Limitado de personal interior por la ausencia por lesión de Pablo Barrios, el local interpretó bastante rápido que el negocio estaba en la pintura, alimentando a sus pivotes. A pesar de que había comenzado “dulce” desde afuera. Pero en esa competencia, llevaba las de perder contra un rival con puntería escalofriante.
Después de una primera parte muy pareja, La Unión pareció marcar una brecha cuando insertó a Jason Osborne en la sintonía de David Jackson, y con una defensa muy mejorada, se situó 53-45 a los 3´ del tercer cuarto.
Pero a partir de allí, llegó lo más destacado del equipo de Esteban De la Fuente. Resurgió Titarelli, y bajo su dirección, despertó de su prolongado letargo Cornelius McFadgon. Con la defensa firme y el rebote asegurado apareció el contraataque, y los formoseños se encontraron sin respuestas. Quilmes metió una ráfaga escalofriante de 16-0 con Once Unidos convertido en un solo alarido.
Un triple de Jackson y una doble -fuera de tiempo pero convalidado- de Ariel Pau (juega realmente bien) pusieron freno al delirio quilmeño.
Pero la determinación del local estableció que no habría margen para una nueva frustración, ni siquiera para la riesgosa aventura de un final cerrado.
Quilmes sacó la máxima de 16 tantos (84-68), y pese a las “bombas” de Jackson y Diego Gerbaudo, conservó el aplomo para manejar la ventaja en el tramo decisivo. Con Titarelli como un director de orquesta de lujo, incluso para permitir que Juan Cangelosi ratifique se confianza en sí mismo.
Síntesis
Quilmes (91): F. Titarelli 10, L. Stukes 5, C. McFadgon 16, N. Romano 24 y E. Nelson 28 (FI). J. Cangelosi 8, D. Capitanich 0, F. Piñero 0, E. López 0. DT: Esteban De la Fuente. La Unión (82): H. Salles 4, D. Jackson 23, M. Franco 3, J. Osborne 16 y A. Glover 9 (FI). A. Zago 2, A. Pau 12, D. Gerbaudo 13. DT: Gabriel Piccato.
Estadio: Once Unidos. Arbitros: Roberto Smith y Fabricio Vito. Parciales: 23-19, 42-41 y 63-60.